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ServicioIntegraciones inteligentes
Tu empresa ya tiene los programas que necesita. El problema es que no se hablan entre ellos, y ese hueco lo rellena una persona copiando datos. Conectamos tus sistemas para que el dato se escriba una vez y aparezca donde tenga que aparecer.
Cómo funciona hoy
El mismo cliente está dado de alta en tres sitios
Nadie sabe cuál de los tres tiene el dato bueno
Cada cambio hay que hacerlo tres veces
Cómo funciona después
El dato se introduce una sola vez
Hay una fuente de verdad y todos beben de ella
Un cambio se propaga solo a todo el circuito
Los programas no se hablan y lo paga tu equipo
Cuando dos sistemas no están conectados, la conexión existe igual. La hace una persona, a mano, y se equivoca.
Casi ninguna empresa tiene un problema de falta de herramientas. Tiene un problema de herramientas aisladas. El CRM por un lado, la facturación por otro, la web por otro y una hoja de cálculo haciendo de pegamento entre las tres.
El coste no es solo el tiempo de copiar. Es que los datos se desincronizan, que nadie se fía del informe que sale de ninguno de los tres sistemas, y que las decisiones acaban tomándose por intuición porque las cifras no cuadran.
Cómo conectamos tus sistemas
Una integración es más que mover datos: es decidir quién manda cuando hay conflicto.
Sincronización entre programas
Los datos viajan entre CRM, ERP, facturación, web y correo en la dirección que se defina, con la frecuencia que haga falta.
Fuente única de verdad
Se decide qué sistema manda para cada tipo de dato. Sin esa decisión, cualquier integración acaba generando más caos del que resuelve.
Limpieza y normalización
Los datos se unifican al pasar: formatos de teléfono, nombres de empresa, códigos postales. Se detectan y fusionan duplicados.
Reglas de negocio
La integración no solo copia, aplica criterio: a qué comercial se asigna, qué tarifa corresponde, cuándo hay que avisar a alguien.
Control de errores
Si un envío falla, se reintenta y se avisa. No se pierden datos en silencio, que es la forma más habitual de que una integración deje de ser fiable.
Registro completo
Queda constancia de cada dato que se ha movido, cuándo y con qué resultado. Si algo cuadra mal, se puede rastrear.
Tres conexiones que se piden mucho
Son las que más horas devuelven en la mayoría de empresas.
De la web y la publicidad al CRM
Los contactos de la web, de Meta y de Google Ads entran directamente en el CRM asignados al comercial que toca, con su origen identificado. Se sabe qué campaña trae clientes de verdad.
Del CRM a la facturación
Cuando un presupuesto se acepta, la factura se prepara sola con los datos que ya existen. Se acaban los errores de transcripción y las facturas que se olvidan.
De la tienda al almacén
Cada venta actualiza el stock, genera el aviso de preparación y comunica el seguimiento al cliente sin que nadie intervenga.
Cómo se monta una integración
La parte difícil no es técnica, es decidir las reglas.
Inventario de sistemas y datos
Qué programas hay, qué guarda cada uno y dónde se solapan. Aquí suelen aparecer sistemas que nadie había mencionado.
Definición de reglas
Qué sistema manda para cada dato, en qué dirección viaja la información y qué pasa cuando hay conflicto. Se documenta y se aprueba antes de construir.
Construcción y limpieza previa
Se monta la conexión y se ordena lo que haya que ordenar antes de encenderla. Integrar datos sucios solo reparte la suciedad.
Puesta en marcha y vigilancia
Se activa con seguimiento estrecho las primeras semanas y se dejan configuradas las alertas para que un fallo se detecte al momento, no un mes después.
Con qué trabajamos
Si un programa tiene forma de conectarse, se conecta. Si no la tiene, buscamos la vía alternativa.
Dudas sobre este servicio
Si tu duda no está aquí, escríbenos y te respondemos en menos de 24 horas.
Antes de implantar, medimos
Conectar sistemas sin haber decidido antes cuál manda es la forma más rápida de duplicar el problema. La auditoría define esas reglas.